Europa continúa afrontando uno de los episodios de calor más intensos registrados en un mes de junio. Aunque la situación comienza a estabilizarse en parte de la Península Ibérica, las altas temperaturas seguirán marcando el final de la semana en buena parte del continente, mientras las autoridades mantienen las recomendaciones de precaución ante el riesgo para la salud y el elevado peligro de incendios forestales.
La primera gran ola de calor del verano ha dejado registros históricos en España y en varios países europeos. Según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), los días 22 y 23 de junio se convirtieron en los más cálidos registrados para estas fechas desde que existen mediciones homogéneas, con una temperatura máxima media nacional de 36,88 grados, superando anteriores récords históricos.
El episodio también ha afectado con intensidad a Francia, Italia, Alemania y los Balcanes, donde la Organización Meteorológica Mundial advierte de que las temperaturas continuarán situándose entre tres y diez grados por encima de los valores habituales durante las próximas semanas. El calor extremo no solo está provocando problemas sanitarios, sino también dificultades en infraestructuras, agricultura y un aumento significativo del riesgo de incendios forestales.
España sale de la ola de calor, pero no del calor intenso
La AEMET considera que el episodio de ola de calor comienza a remitir oficialmente este jueves gracias a la entrada de aire más fresco por el norte peninsular. Sin embargo, el descenso térmico será desigual y muchas zonas del país continuarán registrando temperaturas propias del mes de julio.
Durante los últimos días se han alcanzado máximas superiores a los 43 y 44 grados en distintos puntos del norte y del sur de España, algo poco habitual para finales de junio. Además de las temperaturas diurnas, uno de los aspectos más preocupantes ha sido la persistencia de las llamadas noches tropicales y ecuatoriales, con mínimas que en numerosas localidades no han bajado de los 20 e incluso de los 25 grados, dificultando el descanso de la población.
Los expertos recuerdan que estas temperaturas nocturnas elevadas incrementan el riesgo para personas mayores, enfermos crónicos, menores y trabajadores expuestos al sol, al impedir que el organismo recupere temperatura durante la noche.
Murcia seguirá bajo temperaturas elevadas
Aunque la Región de Murcia no ha sido una de las comunidades con los registros más extremos del episodio, continuará bajo un ambiente plenamente veraniego durante los próximos días. Además, entre otras medidas, Murcia transformará once colegios con energía solar para combatir el calor en las aulas y paliar las altas temperaturas.
Las previsiones apuntan a máximas que volverán a situarse en torno a los 35-38 grados en amplias zonas del interior de la comunidad, mientras que en el litoral las temperaturas serán algo más moderadas gracias a la influencia del Mediterráneo, aunque con una elevada sensación térmica debido a la humedad.
Las noches también seguirán siendo cálidas, especialmente en municipios costeros, donde los termómetros difícilmente bajarán de los 22 o 23 grados, favoreciendo las denominadas noches tropicales.
Protección Civil insiste en extremar las precauciones
Ante la persistencia del calor, las autoridades mantienen activas las recomendaciones básicas para reducir el riesgo de golpes de calor y otros problemas asociados a las altas temperaturas.
Entre los principales consejos destacan:
- Beber agua con frecuencia, incluso sin sensación de sed.
- Evitar la exposición al sol durante las horas centrales del día.
- Reducir la actividad física intensa entre el mediodía y la tarde.
- Permanecer en lugares frescos y bien ventilados.
- Utilizar ropa ligera y de colores claros.
- Prestar especial atención a personas mayores, niños pequeños y personas con enfermedades crónicas.
- No dejar nunca a menores ni animales dentro de vehículos estacionados.
Además, Protección Civil recuerda que el riesgo de incendios forestales continúa siendo muy elevado, por lo que pide extremar la precaución en espacios naturales y evitar cualquier actividad que pueda originar un fuego.
Un episodio que vuelve a abrir el debate climático
Los especialistas coinciden en que este episodio confirma una tendencia observada durante los últimos años: las olas de calor llegan antes, son más intensas y duran más tiempo.
Aunque no puede atribuirse un episodio concreto exclusivamente al cambio climático, la comunidad científica sostiene que el calentamiento global aumenta la frecuencia y la intensidad de estos fenómenos extremos. Los registros obtenidos durante este mes de junio vuelven a situar a 2026 entre los años más cálidos de la serie histórica en numerosos observatorios españoles.
Con el verano recién iniciado, los servicios meteorológicos seguirán vigilando la evolución de las temperaturas, ya que los modelos mantienen un escenario favorable para nuevos episodios de calor intenso durante las próximas semanas tanto en España como en buena parte de Europa.









