Las primeras prospecciones detectan un 7% de positivos y el sector reclama medidas urgentes para evitar una crisis que podría afectar a miles de explotaciones
La agricultura murciana afronta una nueva amenaza fitosanitaria que mantiene en alerta a productores, cooperativas y administraciones. La clorosis nervial amarilla de los cítricos, una enfermedad viral detectada recientemente en España, ya ha arrojado resultados preocupantes en las primeras prospecciones realizadas en la Región de Murcia: un 7% de las muestras analizadas han dado positivo.
La situación preocupa especialmente porque Murcia es la principal productora de limón de España y una de las mayores regiones exportadoras de Europa. Aunque las autoridades insisten en que el brote permanece controlado, las organizaciones agrarias advierten de que cualquier retraso en la respuesta podría tener consecuencias económicas muy graves para un sector estratégico.
Los primeros positivos se concentran en Mula y la Vega del Segura
Los datos facilitados por la Consejería de Agricultura revelan que, de las 392 muestras analizadas hasta el momento, 28 han resultado positivas. Los focos se localizan principalmente en el municipio de Mula y en distintas zonas de la Vega Media y Baja del Segura.
La buena noticia es que, por ahora, la enfermedad no se ha detectado en árboles adultos ni en viveros, una circunstancia que permite albergar cierto optimismo respecto a su posible contención.
El Gobierno regional sostiene que la prioridad inmediata es impedir que el virus se extienda a nuevas áreas productoras mediante un plan de vigilancia intensiva y actuaciones fitosanitarias específicas.
Un virus sin cura que preocupa a toda la citricultura española
La clorosis nervial amarilla, conocida internacionalmente como CYVCV, es una enfermedad para la que actualmente no existe tratamiento curativo eficaz.
Los síntomas más visibles aparecen en las hojas jóvenes, donde las nervaduras adquieren una coloración amarilla intensa. Con el tiempo, la enfermedad provoca debilitamiento de los árboles, pérdida de vigor y una reducción significativa de la producción.
Los expertos advierten de que en las explotaciones más afectadas la producción puede disminuir entre un 20% y un 40%, e incluso superar esas cifras en determinados casos.
Además, el virus presenta una dificultad añadida: puede pasar desapercibido en determinadas variedades de cítricos, complicando su detección temprana y favoreciendo su propagación.
El sector agrario reclama más recursos y rapidez
Las principales organizaciones agrarias han reaccionado con preocupación ante los primeros resultados de las prospecciones.
Desde COAG consideran que la sanidad vegetal debe convertirse en una prioridad estratégica y reclaman más medios técnicos y económicos para afrontar una amenaza que ya califican como una emergencia.
UPA ha advertido de que una expansión incontrolada podría derivar en un problema económico y medioambiental de gran magnitud, mientras que ASAJA reclama medidas rápidas y compensaciones para aquellos agricultores que tengan que eliminar plantaciones afectadas.
La principal preocupación del sector es que el coste de la lucha contra el virus termine recayendo sobre los productores, obligados en algunos casos a arrancar árboles jóvenes recién plantados.
Murcia activa un plan de contención
La Comunidad Autónoma declaró oficialmente la clorosis nervial amarilla como enfermedad vegetal el pasado mes de mayo y puso en marcha un programa específico de vigilancia y control.
Entre las medidas adoptadas figuran:
- Tratamientos fitosanitarios para controlar los insectos vectores.
- Desinfección obligatoria de herramientas agrícolas.
- Intensificación de las inspecciones en plantaciones y viveros.
- Más de 700 prospecciones para delimitar el alcance real del brote.
- Vigilancia específica en zonas citrícolas consideradas de riesgo.
Las autoridades regionales consideran que todavía existe margen para contener la enfermedad, aunque reconocen que el éxito dependerá de la rapidez con la que se detecten y aíslen nuevos focos.
Una amenaza para un sector clave de la economía murciana
La preocupación no es menor si se tiene en cuenta el peso económico del limón en la Región de Murcia.
España es el primer exportador mundial de limón fresco y Murcia concentra más de 28.000 hectáreas de cultivo, liderando la producción nacional. La última campaña se cerró además con precios récord y excelentes resultados comerciales para los productores.
Precisamente por ello, la aparición de un virus sin cura en plena expansión del cultivo ha encendido todas las alarmas entre agricultores y cooperativas.
El sector insiste en que aún se está a tiempo de contener la enfermedad, pero reclama coordinación entre comunidades autónomas, apoyo del Ministerio de Agricultura y ayudas económicas que permitan actuar con rapidez sin penalizar a los agricultores afectados.









