Luis de la Fuente prepara ajustes para el segundo partido del Mundial 2026, con el objetivo de corregir la falta de ritmo ofensivo que dejó el empate ante Cabo Verde.
España necesita cambiar el ritmo antes de volver a competir en el Mundial 2026. La Selección Española prepara el partido del domingo ante Arabia Saudí con una prioridad clara: atacar mejor. El empate sin goles ante Cabo Verde dejó una sensación de dominio incompleto. El equipo tuvo el balón, generó llegadas y remató mucho, pero no fue capaz de marcar. Ahora, Luis de la Fuente trabaja para que el segundo encuentro del Grupo H tenga una respuesta diferente.
El duelo ante Arabia Saudí se disputará el domingo 21 de junio a las 18:00 horas, en horario peninsular español, en el Estadio de Atlanta. La cita ha ganado importancia después de una primera jornada completamente igualada. España, Cabo Verde, Arabia Saudí y Uruguay tienen un punto. Nadie ha ganado todavía. Por eso, la segunda fecha puede empezar a ordenar el grupo.
España sigue dependiendo de sí misma, pero ya no puede permitirse otro tropiezo. Un triunfo ante Arabia Saudí devolvería tranquilidad y permitiría preparar el último partido contra Uruguay con más margen. Un empate volvería a dejar muchas cuentas abiertas. Una derrota complicaría mucho el camino hacia la siguiente ronda.
El problema no fue la posesión, sino el ritmo
El partido ante Cabo Verde dejó una lectura clara. España tuvo la pelota, pero no siempre supo moverla con la velocidad necesaria. El equipo circuló durante muchos minutos de lado a lado, sin encontrar suficientes espacios por dentro. Cabo Verde defendió cerca de su área y obligó a la Selección a buscar soluciones cada vez más previsibles.
Luis de la Fuente deberá corregir ese atasco. El problema no está en la idea general, sino en la ejecución. España necesita más velocidad, más cambios de ritmo y más jugadores atacando zonas de remate. Rodri y Pedri seguirán siendo piezas importantes en la construcción, pero necesitarán más movilidad por delante.
El equipo también deberá mejorar en los costados. Si Arabia Saudí defiende con bloque bajo, será importante abrir el campo, fijar a los laterales rivales y generar situaciones de uno contra uno. Ahí aparecen nombres como Lamine Yamal y Nico Williams, dos futbolistas capaces de dar al ataque español el desborde que faltó en muchos momentos del debut.
Lamine Yamal puede ganar protagonismo
La posible presencia de Lamine Yamal desde el inicio es una de las grandes cuestiones de los próximos días. El atacante entró en la segunda parte ante Cabo Verde, después de una gestión prudente por sus molestias. Su aparición dio algo más de desequilibrio, aunque el partido ya estaba muy cerrado.
Ante Arabia Saudí, España puede necesitarlo antes. Lamine Yamal tiene capacidad para romper defensas, atraer rivales y generar espacios para sus compañeros. Su talento en el uno contra uno puede ser una herramienta clave si el rival decide protegerse cerca del área.
Nico Williams también puede ganar peso. Su velocidad y profundidad ofrecen otra vía de ataque. España necesita más amenaza exterior y más capacidad para desordenar al rival. El seleccionador deberá decidir si ambos están preparados físicamente para asumir más minutos desde el inicio.
El debate, sin embargo, no se limita a la alineación. España debe ajustar comportamientos. Necesita llegar con más gente al área, finalizar mejor las jugadas y evitar pérdidas que permitan contragolpes. La posesión debe ser una herramienta para hacer daño, no solo una forma de control.
Arabia Saudí llega con confianza tras frenar a Uruguay
Arabia Saudí ya ha demostrado que puede competir. Su empate ante Uruguay reforzó la confianza del equipo de Georgios Donis. La selección saudí se adelantó en el marcador y obligó a la Celeste a reaccionar en la segunda parte. Aunque no ganó, dejó claro que no será un rival cómodo.
España deberá tener cuidado con las acciones a balón parado y con las transiciones rápidas. Arabia Saudí puede jugar con orden, esperar su momento y aprovechar cualquier error. Si el partido se alarga sin goles, el equipo saudí puede crecer emocionalmente y aumentar la presión sobre la Selección Española.
Por eso, el encuentro exige concentración desde el primer minuto. España no puede permitirse una puesta en escena lenta. Debe entrar con intensidad, generar peligro pronto y evitar que el rival se sienta cómodo.
Una prueba de reacción para España
El partido ante Arabia Saudí será una prueba de carácter para la Selección Española. El empate contra Cabo Verde ya forma parte del pasado, pero sus lecciones son claras. España necesita más ritmo, más desborde y más gol. También necesita demostrar que sabe responder cuando el Mundial le exige una reacción.
Luis de la Fuente dispone de recursos para cambiar el escenario. La plantilla tiene alternativas ofensivas, jugadores de calidad y experiencia suficiente para manejar la presión. Ahora debe trasladarlo al campo. Arabia Saudí será el primer rival que mida de verdad la capacidad de España para corregir.
El Grupo H está abierto. España todavía puede recuperar el control, pero debe hacerlo con una victoria. El domingo no solo se jugarán tres puntos. También se jugará la tranquilidad de una selección que quiere seguir aspirando a todo.









