Durante buena parte del siglo XX, el sonido más importante de Alguazas no venía del campo, sino de las vías. La llegada del ferrocarril transformó profundamente la localidad y la convirtió en uno de los enclaves de conexión más relevantes del interior murciano. La estación ferroviaria alteró el ritmo económico del municipio y cambió su relación con el resto de la región.
La conexión ferroviaria facilitó durante décadas el transporte de mercancías agrícolas, especialmente productos de la huerta destinados a otros mercados nacionales. El tren permitió reducir distancias comerciales y fortaleció el papel estratégico de Alguazas dentro de la Vega Media. A su alrededor crecieron pequeños negocios, actividad logística y nuevas dinámicas urbanas que terminaron modificando la estructura del municipio.
Aunque el protagonismo económico del ferrocarril disminuyó con el paso del tiempo y el auge del transporte por carretera, la memoria ferroviaria sigue formando parte de la identidad local. La estación continúa siendo uno de los puntos más reconocibles del municipio y un símbolo de una época en la que el desarrollo económico dependía directamente de las conexiones de transporte.
Hoy, Alguazas mantiene una posición geográfica privilegiada dentro del área metropolitana murciana. Miles de desplazamientos diarios siguen atravesando el municipio, convertido en un espacio de tránsito entre distintas localidades de la región. Esa movilidad constante ha favorecido tanto el crecimiento residencial como la aparición de nuevas actividades comerciales y de servicios.
Sin embargo, el aumento del tráfico y la dependencia del vehículo privado también han generado desafíos urbanos importantes. Parte de la población reclama mejoras en infraestructuras, conexiones y transporte público que permitan adaptar el municipio a las necesidades actuales sin perder calidad de vida.
El crecimiento urbano ha convivido además con una fuerte presencia agrícola. A diferencia de otras zonas metropolitanas donde la expansión terminó eliminando casi por completo el paisaje rural, Alguazas conserva todavía amplias áreas de huerta y terrenos cultivados alrededor del núcleo urbano.
Ese contraste define buena parte de la personalidad local. Entre acequias históricas y vías ferroviarias, el municipio ha construido una identidad marcada tanto por la agricultura como por las infraestructuras de transporte que impulsaron su desarrollo contemporáneo.
Lejos de la imagen turística más conocida de Murcia, Alguazas representa una realidad distinta: la de localidades que crecieron gracias a la logística, al movimiento constante y a una posición estratégica dentro del mapa regional.









