Murcia vive este lunes, 11 de mayo, una jornada de despedida tras la muerte de José Ballesta, alcalde de la ciudad, fallecido este domingo a los 67 años a causa de un cáncer. El Ayuntamiento ha abierto la capilla ardiente en el Salón de Plenos, donde permanecerá instalada de 10.00 a 22.00 horas para que la ciudadanía pueda rendirle homenaje. El funeral se celebrará mañana, martes 12 de mayo, a las 11.00 horas, en la Catedral de Murcia.
El Consistorio ha decretado tres días de luto oficial. Durante este periodo, las banderas ondearán a media asta en los edificios municipales y quedarán suspendidos los actos institucionales. La actividad ordinaria del Ayuntamiento continuará mientras se organiza el relevo en la Alcaldía. La continuidad institucional apunta a Rebeca Pérez, número dos de la candidatura del PP y miembro del equipo de Ballesta en sus distintas etapas al frente del municipio.
Ballesta accedió por primera vez a la Alcaldía en 2015, en un contexto sin mayoría absoluta y con un panorama político fragmentado. Aquel primer mandato estuvo condicionado por la necesidad de pactos y por una relación compleja con Ciudadanos. En 2019 revalidó el cargo, pero lo perdió dos años después tras una moción de censura apoyada por PSOE, Ciudadanos y Podemos. En 2023 regresó con mayoría absoluta, una victoria que devolvió al PP el control del Ayuntamiento y puso fin a una de las etapas más inestables de la política municipal reciente.
De la universidad a la Alcaldía
Antes de su etapa como alcalde, José Ballesta había desarrollado una amplia trayectoria pública en la Región de Murcia. Doctor en Medicina y Cirugía y catedrático de Biología Celular, fue rector de la Universidad de Murcia entre 1998 y 2006. Ese perfil académico marcó su imagen pública y su forma de proyectarse en política, estrechamente vinculada a la universidad, la cultura y el conocimiento.
Tras su paso por la institución académica, dio el salto a la política autonómica. Fue diputado regional, consejero y portavoz del Gobierno murciano antes de centrar su carrera en el Ayuntamiento de la capital. Como alcalde, consolidó un perfil institucional, con una presencia constante en actos públicos y un discurso centrado en la recuperación del espacio urbano, el patrimonio y la mejora de las zonas verdes.
Entre los principales proyectos de sus mandatos destacan Murcia Río, la peatonalización de Alfonso X el Sabio, la rehabilitación de la Cárcel Vieja, la intervención en el yacimiento de San Esteban y la recuperación del entorno de Monteagudo. También impulsó actuaciones en barrios y pedanías, con el objetivo de extender las mejoras urbanas más allá del centro. En sus últimos meses, pese al avance de la enfermedad, mantuvo actividad pública en varios de estos proyectos. Su último pleno municipal tuvo lugar el 30 de abril, aunque tuvo que abandonar la sesión antes de su finalización.
Un mandato marcado por la tensión política
La trayectoria municipal de Ballesta también estuvo marcada por episodios de desgaste. La moción de censura de 2021, la ruptura con Ciudadanos y diversas polémicas en torno a la gestión de contratos municipales formaron parte de su paso por la Alcaldía. Su último mandato quedó además condicionado por el incendio de las discotecas Teatre y Fonda Milagros, ocurrido el 1 de octubre de 2023, una tragedia en la que murieron 13 personas y que conmocionó a toda la ciudad.
Su fallecimiento abre ahora un periodo de transición en el Ayuntamiento de Murcia y deja una figura política con múltiples facetas: la del rector que dio el salto a la gestión pública, la del dirigente popular que gobernó la capital en dos etapas diferenciadas y la del alcalde que vinculó su nombre a algunas de las transformaciones urbanas más visibles de los últimos años. La capilla ardiente de este lunes y el funeral de mañana en la Catedral marcarán el cierre de esta despedida institucional y ciudadana.









